Mi carácter de lucha y pasión desbordada me convierten en la Drag llena de furia de creación marcada por los intensos acontecimientos que cambiaron el rumbo de mi vida. Una Queen de enorme carácter y fuerte presencia. Mi encanto roza el humor y el sarcasmo. Hala!
Creo que ser Drag se trata de jugar con uno mismo, de crear una ficción propia, una piel nueva con la que nos sintamos cómodas y sobre todo que nos permita encontrar esa satisfacción plena que todos merecemos experimentar.
Frida me permite jugar con otra parte de mi, es un ejercicio constante de creatividad, fuerza, confianza y sobre todo autoconocimiento. Dicen que la felicidad está dentro de uno mismo y que solo tienes que buscarla. Yo la encontré.
Me hicieron falta solo un par de tacones para subir un poquito y encontrarla. Ma-ri-cón que cerca la tenía!
Cuando voy montada de Frida emerge una sensación de seguridad que me sale por los poros, siento que no me juzgan y eso me hace sentir completa como artista.